Irán declaró el 27 de julio que sigue controlando el Estrecho de Ormuz y no ha buscado reiniciar las conversaciones de paz con Estados Unidos tras la decisión del presidente Donald Trump de detener una campaña de bombardeos de dos semanas. Estados Unidos suspendió los ataques después de que los asesores militares afirmaron que la operación había logrado sus objetivos y agotaba los recursos. Mientras que los precios del petróleo cayeron debido a preocupaciones sobre la reanudación de los flujos de suministro, hubo indicios de actividad iraní continua, incluidos incidentes con drones en Jordania e Irak. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán negó las afirmaciones de que Teherán estaba buscando negociaciones, calificando tales informes de "fabricados" y afirmando que la diplomacia no era parte del enfoque de Irán. Los medios estatales iraníes también informaron que seis barcos extranjeros habían sido redirigidos en el estrecho, con un buque supuestamente involucrado en un accidente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información desde las perspectivas tanto de EE.UU. como de Irán sin favorecer abiertamente a una de las partes.



