El miembro del Likud en la Knesset, Amit Halevi, acusó a Irán y Turquía de intentar influir en la política israelí a través de la interferencia extranjera, con el objetivo de crear divisiones internas y lograr un "cambio de régimen". Halevi destacó que si bien el uso de boletas de papel por parte de Israel previene la manipulación mecánica directa, los actores extranjeros aún podrían afectar los resultados electorales a través de la manipulación digital, el apalancamiento financiero y el apoyo a organizaciones que operan bajo el disfraz de legitimidad. Argumentó que los estados hostiles usan fondos y recursos para atacar a individuos y grupos influyentes en toda la sociedad israelí, con especial énfasis en Irán y Turquía como actores principales en estos esfuerzos. Halevi también mencionó la participación de la Unión Europea y las ONG respaldadas por extranjeros en estas operaciones.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta las afirmaciones de un miembro del Likud, que enmarca a Irán y Turquía como amenazas activas a la democracia israelí, utilizando términos como "estados hostiles", "cambio de régimen" e influencia "inválida".


