El gobierno de Irán ha anunciado planes para aumentar los precios de los combustibles nuevamente, a pesar de las preocupaciones por el impacto económico y los disturbios públicos. Según un portavoz del gobierno, el aumento haría que un litro de gasolina cueste hasta 0,05 euros, lo que representa una parte significativa del ingreso mensual promedio de 80 euros. El último ajuste de precios en 2019 provocó protestas generalizadas que fueron violentamente reprimidas. Irán produce grandes cantidades de petróleo crudo pero carece de suficiente capacidad de refinación, lo que lleva a un déficit diario de alrededor de 8 millones de litros de gasolina. El gobierno espera que los precios más altos reduzcan la demanda, pero los problemas estructurales siguen sin resolverse. Las sanciones internacionales han complicado las importaciones y los conflictos en curso han aumentado los riesgos en las rutas marítimas. El sistema de precios actual incluye tres niveles, con el nivel más alto viendo un costo potencial de duplicación bajo la nueva propuesta.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, discutiendo tanto la postura del gobierno como las preocupaciones públicas sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.




