En agosto de 2026, Irán implementó una nueva política de precios de la gasolina dirigida a sus usuarios más pesados, aumentando los precios para aquellos que superan una cuota mensual de 110 litros. Esto sigue a un aumento similar en diciembre de 2025 y se produce en medio de los desafíos económicos en curso, incluida la hiperinflación y una moneda en depreciación. El gobierno declaró que la medida tiene como objetivo abordar la "situación actual", aunque no hizo referencia explícita al conflicto en curso con los Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre las medidas económicas de Irán sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política.




