Los Guardias Revolucionarios iraníes afirmaron durante las primeras horas del jueves que un petrolero explotó y se incendió mientras intentaba cruzar la "ruta minada" al sur del Estrecho de Ormuz, advirtiendo que el estrecho permanecerá cerrado hasta que cesen las operaciones estadounidenses en el área. Los Guardias acusaron al ejército de los Estados Unidos de provocar a los buques y advirtieron que cualquier barco que intente pasar sin coordinación con Irán enfrentaría destinos similares. En respuesta, el Comando Central de los Estados Unidos negó las reclamaciones iraníes de control sobre el estrecho, afirmando que la navegación internacional permanece abierta y que más de 900 buques han pasado con el apoyo de los Estados Unidos desde mediados de mayo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como un resultado directo de las acciones estadounidenses, usando un lenguaje fuerte como "provocado y tentado por el asesino de niños del ejército estadounidense", lo que implica una intención hostil.



