Los fondos de inversión que afirman proporcionar beneficios sociales o ambientales junto con los rendimientos financieros se enfrentan a un creciente escrutinio debido a las preocupaciones sobre el lavado verde. Las autoridades reguladoras están enfatizando la necesidad de una supervisión más estricta para garantizar que estas afirmaciones de "inversión de impacto" sean precisas y no engañosas. En Australia, un tribunal ordenó recientemente a Fiducian Investment Management Services que pague A $ 7.3 millones en multas después de encontrar que su fondo ESG no monitoreó adecuadamente las inversiones alineadas con sus objetivos declarados. Se han presentado casos similares contra Mercer Superannuation y Vanguard Investments Australia. Nueva Zelanda también ha introducido pautas que requieren que las afirmaciones relacionadas con la sostenibilidad sean claras, fundamentadas y consistentes. Si bien estas medidas tienen como objetivo reducir el lavado verde, no eliminan los riesgos asociados con la inversión de impacto, incluidos el fracaso en lograr los beneficios previstos, los daños no deseados, las afirmaciones no verificables y la falta de responsabilidad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión equilibrada de los desafíos a los que se enfrentan las inversiones de impacto y las respuestas regulatorias tanto en Australia como en Nueva Zelanda.




