Una investigación interna sobre el manejo de más de 50 casos por parte de un oficial de policía de alto rango, el inspector detective Kevan Verry, se inició después de que los supervisores descubrieron que un caso histórico de abuso sexual había permanecido sin investigar durante varios años. Los casos, en su mayoría relacionados con quejas de protección infantil y agresiones sexuales de adultos, se reabrieron en mayo de 2026 debido a preocupaciones sobre su gestión. Verry, que ha trabajado en la policía durante casi tres décadas y actualmente forma parte de la Unidad Nacional de Pandillas en Wellington, se negó a comentar el asunto. La comisionada asistente Tusha Penny declaró que una revisión exhaustiva de casi 1000 archivos reveló 54 casos que requieren una nueva investigación, incluidos 40 casos de protección infantil y 12 casos de agresión sexual de adultos. Ninguno de los casos había sido procesado, y la policía enfatizó un compromiso con la transparencia y la garantía de justicia para las víctimas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una investigación policial interna sobre el posible mal manejo de casos sensibles, e incluye citas tanto del funcionario policial que supervisa la investigación como del sujeto de la investigación, proporcionando perspectivas equilibradas sin favorecer abiertamente a una de las partes.



