El banco central de Paraguay intervino en Ueno Bank, una importante institución financiera digital que gestiona fondos de pensiones estatales, debido a una grave insuficiencia de capital. Esta medida suspendió los servicios y bloqueó el acceso a los depósitos para casi la mitad de la población del país, lo que provocó protestas generalizadas en Asunción, donde los ciudadanos denunciaron la pérdida de sus ahorros de toda la vida. El presidente Santiago Peña enfrentó una fuerte reacción política, ya que poseía acciones del grupo que controlaba Ueno Bank durante su administración anterior, antes de deshacerse de ellas en 2025. Los senadores de la oposición anunciaron planes para redactar una moción de juicio político contra el presidente, alegando daños que superan los 3.000 millones de dólares. En respuesta a la creciente crisis, el presidente Peña canceló un viaje programado a Madrid para la Cumbre Iberoamericana, mientras que las autoridades judiciales ordenaron la detención de altos ejecutivos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca los vínculos previos del presidente con la empresa, subraya las peticiones de la oposición para que sea sometido a juicio político, y utiliza citas emotivas de los manifestantes para presentar el evento como un escándalo político directo que afecta al poder ejecutivo.





