Nasima, una madre de dos hijos de 30 años de edad de Afganistán rural, murió durante el parto a fines de diciembre de 2025 debido a la falta de recursos médicos y acceso a una atención adecuada. Su caso destaca una grave disminución de la atención de maternidad en Afganistán, exacerbada por factores que incluyen las restricciones de los talibanes a la educación y el empleo de las mujeres, la suspensión de la financiación de USAID bajo Donald Trump y la escasez de trabajadores de la salud femeninos. Las instalaciones de salud están abrumadas, con algunos hospitales que admiten de tres a cuatro pacientes por cama y experimentan altas tasas de mortalidad infantil. La crisis incluye un acceso reducido a la anticoncepción, el cierre de clínicas y el aumento de las muertes maternas e infantiles. Los informes indican que casi todas las instalaciones de salud de Afganistán han sido suspendidas o cerradas debido a las paradas de trabajo del gobierno de los Estados Unidos, lo que empeora aún más la situación.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la crisis como resultado de las decisiones políticas de los Estados Unidos (por ejemplo, la suspensión de la USAID por parte de Trump), las restricciones de los talibanes a los derechos de las mujeres y los fracasos sistémicos en la gobernanza.





