Un ataque mortal en un centro comercial civil en Kryvyi Rih, Ucrania, dejó al menos 16 muertos y más de 130 heridos, marcando otro capítulo sombrío en el conflicto en curso. El ataque, llevado a cabo por las fuerzas rusas utilizando una estrategia llamada "doble toque", se desarrolló el viernes por la tarde, provocando la condena inmediata de las autoridades ucranianas y los observadores internacionales. Según los funcionarios locales, el ataque tuvo como objetivo el centro comercial más grande de la ciudad durante el día, lo que resultó en una destrucción generalizada y víctimas. El ataque se produjo en dos fases, con la primera ola golpeando el centro comercial y la segunda apuntando a los socorristas en la escena.
Las imágenes de video compartidas en línea parecen corroborar esta cuenta, mostrando un avión no tripulado que se estrella contra la estructura ya humeante. La explosión envió espesas columnas de humo negro al cielo, con testigos que describen el caos y el pánico entre los civiles atrapados en el interior. El gobernador regional Oleksandr Hanzha publicó imágenes de las secuelas, destacando la devastación causada por el ataque. Entre los heridos había al menos 23 niños, según funcionarios locales. Hanzha declaró que 29 personas permanecían en condición crítica, incluidos cinco menores.
En una actualización posterior, reveló que nueve personas, entre ellas dos niños, seguían desaparecidas, lo que generó preocupaciones de que la cifra de muertos pudiera aumentar. La escala del daño provocó llamados urgentes de ayuda, con equipos de rescate de cuatro regiones diferentes movilizados para ayudar a limpiar los escombros y buscar sobrevivientes. Destacó que tales ataques constituían "actos terroristas" y prometió que Ucrania "definitivamente respondería" a la agresión.
El alcalde de Kryvyi Rih, Oleksandr Vilkul, se hizo eco de este sentimiento, llamando a los perpetradores "animales" y lamentando las vidas perdidas en el asalto. El ataque ha intensificado el escrutinio sobre la adhesión de Rusia al derecho internacional humanitario. Los expertos legales argumentan que la táctica de "doble toque" viola las disposiciones de los Convenios de Ginebra, que prohíben los ataques contra civiles, heridos y personal de emergencia. Este método, que implica ataques secuenciales para maximizar las bajas, se ha documentado previamente en operaciones rusas contra ciudades ucranianas.
Además, hay informes creíbles de que Rusia ha empleado armas prohibidas, incluidas las municiones de racimo, que fueron declaradas ilegales en un tratado de 2010 ratificado por numerosos países. Más allá de las implicaciones legales, el ataque ha reavivado la indignación global por la conducta más amplia de Rusia en la guerra. Las atrocidades recientes en áreas como Bucha han recibido fuertes críticas por su brutalidad, mientras que las acusaciones de abuso de prisioneros y la reubicación ilegal de niños ucranianos han erosionado aún más la posición internacional de Rusia. El incidente de Kryvyi Rih agrega otra capa a esta compleja narrativa, reforzando las acusaciones de violaciones sistemáticas de los derechos humanos y la ética en tiempos de guerra.
Mientras se desarrollan las investigaciones sobre el ataque, la situación sigue siendo volátil. Los funcionarios ucranianos se han comprometido a responsabilizar a Rusia, aunque las medidas exactas siguen sin estar claras. Mientras tanto, la comunidad internacional continúa monitoreando de cerca los acontecimientos, con renovados llamados a la rendición de cuentas y la justicia para las víctimas de este trágico evento.
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