Un grupo de vicepresidentes de la FIFA de Europa y América del Norte, incluido el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, y el líder de la CONCACAF, Víctor Montagliani, han pedido pagos adicionales de $ 10 millones a cada una de las 211 federaciones miembros de la FIFA de las reservas posteriores a la Copa Mundial. Esta solicitud se produce como parte de su esfuerzo por desafiar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien había propuesto vender acciones en la Copa Mundial a inversores privados, un plan ampliamente criticado como corrupto. La carta, enviada a Infantino, argumenta que la FIFA debería mantener $ 6 mil millones en reservas y podría permitirse una liberación "una sola vez" por un total de $ 2.1 mil millones a las federaciones.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la oposición a Infantino como una postura de principio contra la corrupción y la influencia corporativa en la gobernanza deportiva, enfatizando la transparencia y la responsabilidad democrática.





