Tras la reciente decisión del Tribunal Supremo que reconoce el derecho a caminar, este artículo argumenta que las ciudades indias deben cambiar su enfoque, dejando de centrarse únicamente en ensanchar las carreteras existentes para pasar a desarrollar redes viales integrales y jerarquizadas. Explica que la congestión del tráfico no solo se debe a carreteras estrechas, sino también a la mala conexión entre las vías principales, secundarias, locales y las calles arteriales, lo que obliga al tráfico a concentrarse en corredores limitados. El artículo cita datos de WRI India que muestran que ciudades como Ahmedabad y Delhi mantienen velocidades más altas durante las horas pico debido a redes bien conectadas, mientras que Bengaluru, Chennai y Pune sufren de un flujo de tráfico concentrado. Para abordar este problema, el autor aboga por una planificación a largo plazo en lugar de proyectos a corto plazo, señalando que la adquisición de terrenos es un obstáculo importante que requiere una visión estratégica. En última instancia, el texto sostiene que las redes viales eficientes son esenciales para apoyar los sistemas de transporte público y garantizar un acceso seguro para los peatones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo adopta un tono técnico y orientado a las políticas, centrándose en los principios de la planificación urbana y citando datos institucionales específicos, en lugar de utilizar retórica partidista o adoptar una postura ideológica clara sobre los modelos de gobernanza.





