El activista indio Sonam Wangchuk comenzó una huelga de hambre el mes pasado para protestar por la mala gestión educativa, que según él ha afectado negativamente a millones de estudiantes.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del activista como una forma legítima de protesta contra los fracasos sistémicos en la educación, lo que implica que la intervención de las autoridades fue injusta.



