Cali ha concluido oficialmente su fase de búsqueda y rescate tras el devastador terremoto que azotó el 10 de agosto de 2026, marcando un cambio crítico hacia los esfuerzos de recuperación.
El alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, anunció la finalización de la operación de búsqueda durante una conferencia de prensa celebrada en el Punto de Comando Unificado (PMU), enfatizando que el recuento final de víctimas será verificado por la oficina del Fiscal General. El enfoque ahora se está cambiando para apoyar a las familias afectadas por el desastre, con más de 20,000 hogares ya registrados como dañados. Eder estimó que este número podría aumentar a entre 25,000 y 30,000 una vez que concluya el proceso de registro. Expresó confianza en la resiliencia de la comunidad, afirmando que Cali se reconstruiría más fuerte e inclusiva, asegurando que las generaciones futuras se beneficien de las lecciones aprendidas.
En respuesta a la crisis, el gobierno nacional ha iniciado planes para proporcionar asistencia económica a las familias afectadas. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, enfatizó que la ayuda comenzará ya en la próxima semana, con fondos distribuidos directamente en las cuentas de los beneficiarios para evitar obstáculos logísticos. Estas medidas de "apoyo vital" tienen como objetivo ir más allá de los meros subsidios de alquiler, abordando las necesidades específicas de cada hogar. Lara señaló que se están explorando vías legales para acelerar la distribución a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El gobierno también ha reconocido el extenso daño causado por el terremoto, que dejó 163,492 casas dañadas, 31,461 destruidas y 302 edificios colapsados en 472 municipios. Este impacto generalizado destaca la necesidad de asistencia personalizada, especialmente para los residentes de ingresos medios y altos que tradicionalmente no eran objeto de programas de bienestar del estado.
Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, destacó que las respuestas de emergencia deben diferir de los enfoques estándar de política social. Un censo detallado de los hogares afectados es crucial para garantizar que los recursos adecuados lleguen a los necesitados. El Ministerio de Vivienda, dirigido por Jaime Andrés Beltrán, delineó una estrategia de recuperación en tres fases: socorro inmediato, seguido de mejoras y subsidios, y finalmente reconstrucción a largo plazo que abarca de dos a cuatro años. Beltrán destacó que la primera fase tiene como objetivo completar el apoyo inicial de emergencia a finales de agosto y septiembre, utilizando donaciones para permitir la autoconstrucción o la mejora de la vivienda para aquellos con daños menores.
La segunda fase, de octubre de 2026 a marzo de 2027, se centrará en la asistencia de alquiler y los subsidios iniciales para las propiedades existentes. La tercera fase implicará esfuerzos integrales de reconstrucción, reflejando la escala de la tarea por delante. A medida que Cali avanza, el énfasis sigue estando en la entrega de ayuda oportuna y equitativa, asegurando que todos los residentes afectados, independientemente de su nivel de ingresos, reciban apoyo en el proceso de recuperación. La ciudad enfrenta un formidable desafío, pero el compromiso de reconstruir una sociedad resiliente e inclusiva ofrece esperanza para el futuro.
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