Un grupo de derechos de inmigrantes, la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes, ha demandado a la administración Trump para evitar que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) use bases de datos federales para identificar a posibles votantes no ciudadanos. La demanda afirma que estas bases de datos contienen información obsoleta y llena de errores que podrían atacar injustamente a los ciudadanos naturalizados y suprimir sus derechos de voto. El grupo argumenta que la práctica viola las leyes de privacidad de los votantes y socava la integridad electoral. La administración Trump ha sido acusada de intentar combatir el "voto de no ciudadanos" al exigir que las boletas por correo se envíen solo a ciudadanos estadounidenses verificados y demandando para obtener datos detallados de votantes de varios estados. Un fallo judicial reciente bloqueó el uso de una herramienta federal revisada que los críticos afirmaron que era una base de datos centralizada de votantes ilegal. La administración defiende sus acciones como necesarias para garantizar la seguridad electoral.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como un ataque contra los derechos de voto y enfatiza los riesgos de usar bases de datos defectuosas para atacar a los ciudadanos naturalizados, alineándose con las preocupaciones progresistas sobre la supresión de votantes.



