La Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que Monsanto no necesita incluir una etiqueta de advertencia de cáncer en su herbicida Roundup, apoyando a Bayer, que adquirió a Monsanto. La decisión siguió a evaluaciones contradictorias del riesgo de cáncer del glifosato: la Organización Mundial de la Salud lo clasificó como "probablemente cancerígeno" en 2015, mientras que las agencias reguladoras estadounidenses y europeas concluyeron que no había pruebas suficientes para respaldar esta afirmación. El fallo se produjo después de años de costosos litigios contra Bayer, que ha pagado más de $ 10 mil millones en daños relacionados con demandas por Roundup. Mientras tanto, los partidarios del movimiento pro-salud 'Make Healthy America Again' (Maha) criticaron a la administración Trump por alinearse con las corporaciones en lugar de proteger a los ciudadanos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del debate legal y científico sobre el glifosato y proporciona citas equilibradas de críticos de la administración Trump y antiguos aliados del movimiento Maha.






