Ellisha-Jade White, una ex concursante en Love Island de ITV, ha hablado sobre el costo de la salud mental de participar en el reality show. En 2017, a los 22 años, se unió a la tercera temporada del programa, que incluyó el controvertido giro 'Casa Amor'. Este giro involucró separar a las concursantes en villas de un solo sexo y obligarlas a formar nuevas relaciones o arriesgarse a ser enviadas a casa. Ellisha fue enviada a casa después de solo unos días con solo 200 libras en compensación y sin más apoyo. La experiencia desencadenó una severa batalla con la agorafobia, y ahora advierte a otras mujeres jóvenes que buscan la fama de la televisión de realidad sobre los posibles costos psicológicos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la industria de la televisión de realidad, particularmente Love Island, como explotadora y psicológicamente dañina, usando un lenguaje emotivo y destacando la falta de apoyo proporcionado a los concursantes.




