El chef Shaun Kenworthy, originario del Reino Unido, pasó un año en la India en 2000 por un contrato de hospitalidad y nunca regresó. Se enamoró de la comida callejera india y se casó con una mujer de Calcuta. Los ataques terroristas de Mumbai de 2008 interrumpieron sus planes de mudarse a los Estados Unidos, lo que lo llevó a quedarse en la India permanentemente. Ahora, con 56 años, trabaja como consultor en el sector de la hospitalidad india, elogiando la diversidad cultural y el crecimiento económico del país en comparación con la disminución de los restaurantes del Reino Unido. El ex diplomático Paul Walsh también se mudó a la India hace más de dos décadas, estableciéndose en Calcuta. Apreció la calidez, la cultura y los lazos de la comunidad de la ciudad, contrastándola con el Reino Unido. Walsh, ahora de 57 años, pasó de la diplomacia al desarrollo deportivo juvenil, fundando el club de rugby Jungle Crows para apoyar a los niños desfavorecidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta historias personales de personas que optaron por permanecer en la India en lugar de regresar al Reino Unido, destacando las diferencias entre los estilos de vida y las economías de los dos países.






