Un voluntario lituano llamado Ernestas Kusinas fue suspendido de por vida y reportado a la policía después de admitir que intencionalmente saboteó el intento de récord mundial de un atleta belga en powerlifting debido a prejuicios raciales. En el Campeonato Mundial de Powerlifting Clásico en Lituania, la levantadora belga Sonita Muluh intentó establecer un nuevo récord mundial con una sentadilla de 334,5 kg, pero el intento fue invalidado cuando la barra entró en contacto con la pierna de Kusinas. Inicialmente se pensó que era accidental, el incidente ganó atención cuando Kusinas supuestamente afirmó en las redes sociales que lo había hecho a propósito porque era 'racista'.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca los problemas sistémicos del racismo dentro de un evento deportivo, centrándose en el sabotaje deliberado por parte de un voluntario basado en la raza del atleta.



