Nicola McKay, una enfermera de 53 años de las tierras altas escocesas, ha sido diagnosticada con tres tumores cerebrales no cancerosos llamados meningiomas después de usar la inyección anticonceptiva Depo-Provera durante más de 20 años. Afirma que el medicamento contribuyó a su condición y es parte de un grupo creciente de mujeres que buscan acciones legales contra Pfizer, el fabricante del medicamento. En 2024, un estudio publicado por el British Medical Journal relacionó el uso prolongado de Depo-Provera con un mayor riesgo de tumores cerebrales de meningioma, lo que provocó actualizaciones a las advertencias de los pacientes. Nicola, que experimentó convulsiones y requirió tratamiento médico, enfatiza el grave impacto de la afección en su vida y aboga por una mayor conciencia de los riesgos asociados al uso a largo plazo del medicamento.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la cuestión desde la perspectiva de las personas afectadas y destaca los esfuerzos de incidencia, incluidas las reuniones con figuras políticas como el diputado laborista escocés Jackie Baillie.






