Los rebeldes hutíes yemeníes se atribuyeron la responsabilidad de atacar a dos petroleros saudíes en el Mar Rojo, afirmando que la operación tenía como objetivo interrumpir el comercio marítimo de Arabia Saudita. Los ataques ocurrieron cerca de la frontera yemení, con informes que indican que se utilizaron cohetes y aviones no tripulados. La Unión Europea condenó el ataque, mientras que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a los hutíes de represalias contra objetivos iraníes si continuaban con tales acciones.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca los ataques hutíes como parte de un conflicto geopolítico más amplio, enfatizando la condena occidental y las amenazas de Estados Unidos contra Irán.




