La planta de Paks, situada al sur de Budapest, opera a menos de la mitad de su capacidad habitual, produciendo 965 megavatios en lugar de los típicos 2.000. La planta depende del agua del Danubio para la refrigeración, pero los bajos niveles de agua han desafiado la capacidad de las bombas para suministrar agua. Una de las dos unidades operativas restantes ahora está siendo cerrada, con más recortes de producción esperados más adelante en la semana y un cierre completo probable para el martes o el miércoles. La planta, construida por la Unión Soviética y que alberga cuatro reactores, representa casi la mitad de la producción de electricidad de Hungría. Esta es la primera vez en sus 44 años de operación que la planta ha dejado de funcionar. Hungría y gran parte de Europa Central han experimentado sequías prolongadas, que han afectado recientemente al turismo, la industria y la agricultura, y las realidades de la iluminación climática del Danubio.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre el cierre de la central nuclear de Hungría debido a factores ambientales, sin favorecer abiertamente a ningún lado político, incluye citas de funcionarios y proporciona contexto sobre el impacto de la sequía en la producción de energía, manteniendo un tono equilibrado.






