El Square Kilometre Array (SKA), que se convertirá en el radiotelescopio más grande del mundo, utilizará ráfagas de radio rápidas (FRB) para estudiar componentes invisibles del universo como gas, polvo y campos magnéticos. Mientras que otros telescopios como DSA-2000 y CHIME se centrarán en detectar grandes cantidades de FRB, el SKA dará prioridad a la sensibilidad para observar los FRB más débiles y los de frecuencias bajas inexploradas anteriormente. Los investigadores pretenden usar los FRB como 'linternas cósmicas' para analizar las medidas de dispersión, los cambios de polarización causados por los campos magnéticos y los efectos de dispersión de plasma. Un experimento propuesto implica probar si los fotones tienen masa observando diferencias potenciales en la velocidad de las ondas de radio de baja y alta energía que viajan a través de vastas distancias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza la investigación científica y las capacidades tecnológicas del telescopio SKA sin tomar una postura sobre cuestiones políticas. Se centra en las aplicaciones técnicas y científicas de los FRB y no implica controversia política, ideología o debate político.





