Samuel Ezekiel, un joven nigeriano, alega que su amigo Emmanuel Odeh lo engañó para que vendiera su riñón como parte de un plan de recolección de órganos. Ezekiel afirma que Odeh fabricó su identidad como 'Hassan Abubakar' y arregló que se le extirpara el riñón en el Hospital Wellington. Después de ser pagado en dólares, Ezekiel le entregó el dinero a Odeh, quien supuestamente alteró el efectivo y utilizó parte de él para comprar dispositivos electrónicos como teléfonos, bancos de energía y equipos Wi-Fi. Ezekiel describió el proceso, incluidas pruebas médicas, procedimientos judiciales y la cirugía final, todo orquestado por Odeh y otra persona llamada David. Después del procedimiento, Ezekiel permaneció en el hospital durante aproximadamente una semana antes de ser dado de alta, después de lo cual Odeh lo llevó a un hotel durante dos días.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un supuesto incidente de tráfico de órganos sin apoyar ni criticar abiertamente a ningún grupo político, partido o ideología.



