Colombia está comenzando la toma de posesión de su nuevo Congreso, con varios legisladores elegidos a través de métodos no convencionales. Luis Carlos Rúa, un creador de contenido conocido por criticar el desperdicio del gobierno mientras llevaba un disfraz de elefante blanco, fue elegido para el Senado con más de 120.000 votos. Su campaña se centró en la transparencia y la anticorrupción, aprovechando las redes sociales para conectarse con los votantes más jóvenes desilusionados con la política tradicional. Rúa, que se identifica como un activista en lugar de un influyente de las redes sociales, afirma que sus partidarios votaron por él debido a su compromiso con el monitoreo del gasto público. Los consultores políticos señalan que las redes sociales han permitido a los candidatos no tradicionales, incluidos aquellos sin experiencia política o vínculos con partidos, ganar tracción. Otros ejemplos incluyen a un concejal municipal que expuso contratos gubernamentales cuestionables y un comediante en línea que ganó atención a través de una serie de políticas en YouTube.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada del cambiante panorama político en Colombia, discutiendo tanto el ascenso de los candidatos impulsados por las redes sociales como la influencia arraigada de las élites políticas tradicionales.





