En agosto de 2026, los rebeldes hutíes lanzaron ataques con misiles y aviones no tripulados contra varios campamentos militares en Yemen, matando al menos a 58 soldados del gobierno e hiriendo a docenas. Los ataques ocurrieron en la provincia central de Marib y cerca de la frontera con Arabia Saudita en Hadramawt. Una fuente militar informó que la cifra de muertos inicialmente era de 38, más tarde revisada por otro funcionario para reflejar el número más alto. Los hutíes afirmaron que los ataques fueron en respuesta a una acumulación militar respaldada por Arabia Saudita. La violencia se extendió al territorio saudí, donde 11 civiles resultaron heridos en la región sur de Najran. Los ataques marcaron un resurgimiento de las hostilidades después de un breve alto el fuego negociado en 2022.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca los ataques de los hutíes como una respuesta a una "acumulación militar respaldada por Arabia Saudita", lo que implica que Arabia Saudita es el agresor.




