En el 25 aniversario de la disputa de la escuela Holy Cross de 2001 en el norte de Belfast, el padre Aidan Troy, que era el párroco en ese momento, reflexionó sobre el evento. La disputa involucró a manifestantes leales que bloqueaban la ruta de los alumnos de la escuela Holy Cross, que eran católicos, lo que llevó a enfrentamientos violentos. La policía y las fuerzas militares instalaron barreras para proteger a los estudiantes, lo que resultó en imágenes desgarradoras de niñas que corrían más allá de los oficiales armados. Los manifestantes afirmaron que los católicos estaban atacando sus hogares y utilizaron la protesta de la escuela para resaltar sus preocupaciones. El conflicto vio piedras, botellas, fuegos artificiales e incluso una bomba explosiva arrojada durante varias semanas. El padre Troy enfatizó la duración del evento, sin tener en cuenta que si bien la forma específica de la disputa no podría repetirse, el potencial para un odio similar permanece.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien la disputa de la Santa Cruz es un acontecimiento histórico políticamente cargado vinculado a las tensiones sectarias de Irlanda del Norte, el artículo presenta un relato equilibrado basado en los recuerdos del padre Aidan Troy.






