Una mujer portuguesa de 29 años llamada Ana Pinto, conocida como Anocas, afirma que fue curada de un tumor cerebral inoperable después de conocer al Papa Francisco durante un viaje a Roma en 2017. Fue diagnosticada con la enfermedad a los dos años y medio y los médicos le dijeron que solo le quedaban meses de vida. A pesar de las predicciones médicas, ha sobrevivido durante más de 17 años, aunque su tumor sigue presente. Su madre, Alexandrina Pinto, describió el difícil viaje de la familia a través de múltiples cirugías, quimioterapia y momentos en los que se les dijo que Ana podría morir. La familia decidió suspender el tratamiento después de cinco años y medio, priorizando la calidad de vida sobre la terapia agresiva. Ana ha sufrido deficiencias físicas, incluida la pérdida de la visión en el ojo izquierdo y dificultades de memoria, pero su madre insiste en que mantiene una perspectiva positiva de la vida.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato personal de un milagro médico atribuido a un encuentro religioso con el Papa Francisco.





