Un informe del coronel retirado Dr. Jacques Neriah, publicado por el Centro de Jerusalén para la Seguridad y Asuntos Exteriores, afirma que Hezbolá e Irán han desarrollado sistemas escolares paralelos en el Líbano con el objetivo de radicalizar a los jóvenes chiítas. Estas redes surgieron de los esfuerzos históricos de los líderes religiosos chiítas para abordar las disparidades educativas durante las épocas del mandato otomano y francés. Después de la Revolución iraní de 1979, Irán proporcionó apoyo financiero para establecer escuelas religiosas como el Imam al-Muntazar Hawza en Baalbek, que estaban alineadas con las ideologías pro-Hezbolá y pro-Irán. Durante la década de 1980, la financiación iraní se expandió a numerosas escuelas chiítas en todo el Líbano, incluido Beirut Occidental y sus suburbios, con algunas descritas como preparando a los estudiantes tanto para roles económicos como para la alineación ideológica con los objetivos de Hezbolá.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta una narrativa que enmarca a Hezbolá e Irán como activamente trabajando para radicalizar a la juventud libanesa a través de sistemas escolares paralelos, usando términos como 'endoctrinar', 'mártires' y 'radicalización'.

