LASK aseguró su tercera victoria consecutiva en la liga con una victoria por 4-1 sobre SV Ried en su tercer partido de la temporada. El juego tuvo lugar en el Raiffeisen Arena en Linz el 14 de agosto de 2026, ante una multitud de 14.507 espectadores. La victoria extendió el comienzo perfecto de LASK a la campaña y reforzó su confianza antes del desempate de la Liga de Campeones contra el campeón escocés Celtic Glasgow. El partido comenzó con un gol sorpresa de Pape Sissoko de Ried, que anotó en el octavo minuto después de un disparo desviado de Stefan Schwab. Sin embargo, LASK respondió rápidamente, cambiando la marea a su favor.
Samuel Adeniran, el máximo goleador del equipo, abrió la cuenta para LASK unos minutos después, aprovechando un pase de Moses Usor. Adeniran agregó otro gol poco después, sellando una ventaja de 3-1 para el medio tiempo. En la segunda mitad, Christoph Lang golpeó tarde en el minuto 57 para dar el toque final a la victoria, haciendo 4-1.
El resultado fue particularmente satisfactorio para los fanáticos de LASK después de la despedida oficial del ex delantero Sasa Kalajdzic. La capacidad del equipo para recuperarse de un revés temprano demostró resiliencia y compostura. El doble de Adeniran, junto con los goles de Usor y Lang, destacó la profundidad del ataque de LASK. Mientras tanto, Ried luchó defensivamente, con varias oportunidades perdidas y un mal posicionamiento que contribuyeron a su derrota. Un momento notable ocurrió en el minuto 74 cuando Robert Ljubicic de Ried recibió una tarjeta roja por una falta en Jonas Mayer.
Este revés debilitó aún más la posición de Ried, especialmente porque ya estaban luchando en la liga. Bajo el nuevo manager Mario Despotovic, Ried aún no ha asegurado una victoria esta temporada, habiendo empatado 1-1 con Lustenau y perdido 1-2 ante Rapid. Su incapacidad para mantener la consistencia los ha dejado en una posición precaria en la clasificación. Las estadísticas del partido reflejaban el dominio de LASK. Registraron 18 tiros en comparación con los nueve de Ried, con seis intentos de LASK de encontrar el objetivo. La defensa de los visitantes estuvo expuesta repetidamente, permitiendo a Adeniran y Usor explotar las lagunas en su línea de fondo.
El mediocampo de LASK controlaba gran parte del juego, con jugadores como Bogarde y Andrade proporcionando pases y apoyo clave. La cohesión y ejecución táctica del equipo resultaron decisivas para asegurar los tres puntos. Mirando hacia adelante, LASK se enfrentará al Celtic Glasgow en el desempate de la Liga de Campeones, una prueba crucial de sus ambiciones europeas. Con su forma actual, el equipo austriaco parece bien posicionado para avanzar. Para Ried, el desafío es claro, mejorar su estructura defensiva y mantener la eficiencia ofensiva será esencial si esperan subir a la tabla de la liga.
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