El príncipe Harry y Meghan Markle han pagado más de 10.000 euros por un jet privado durante su viaje de verano de California a Inglaterra. El vuelo, que incluía comodidades como dos baños, asientos para 13 personas, seis camas y espacio de almacenamiento para hasta 15 maletas de tamaño mediano, fue organizado por una aerolínea de renombre. La pareja supuestamente tomó el vuelo con sus perros, incluido un labrador negro llamado Mia y un perro de la familia llamado Pula, mientras dejaba a sus otras mascotas en casa. La decisión de regresar a Inglaterra, donde se habían trasladado previamente del Reino Unido debido a desacuerdos internos de la familia real, ha sido confirmada por personas cercanas a la pareja. Planean residir en una propiedad privada que no es propiedad de la familia real y tienen la intención de evitar cualquier deber oficial real, habiéndolas renunciado en 2020.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre los arreglos de viaje y las decisiones personales del príncipe Harry y Meghan Markle sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados del espectro político.



