En la tranquila ciudad universitaria de Göttingen, ubicada en Baja Sajonia, un fenómeno cultural único continúa desarrollándose bajo la batuta del director de orquesta griego George Petrou.
Los recientes ensayos de Petrou para el oratorio "Messiah", compuesto por George Frideric Handel en 1741, destacan la dedicación del festival a revivir las obras de uno de los compositores más influyentes de la historia. El ensayo tuvo lugar en el Teatro Junges, donde Petrou dirige con frecuencia, y contó con la asistencia de miembros de la orquesta y el coro que han participado en ediciones anteriores del festival.
Después de que la soprano Ana Maria Labin interpretara el aria "Sé que mi Redentor vive", el conjunto la reconoció con una reverencia respetuosa, subrayando el espíritu de colaboración que define el festival.
Después del ensayo, Petrou invitó al observador a un restaurante vietnamita en el centro de Göttingen. La ciudad, sede de una de las universidades más antiguas de Europa, ha atraído a estudiosos y artistas de todo el mundo. Entre sus notables ex alumnos se encontraba el poeta y escritor de cuentos griego Georgios Vizyinos, que estudió allí a finales del siglo XIX. Sin embargo, a pesar del rico patrimonio intelectual de Göttingen, no atrajo la atención de George Frideric Handel, que nació en Halle en 1685 y más tarde se estableció en Londres, donde permaneció hasta su muerte en 1759.
" Estas composiciones se han convertido en parte integral de la tradición musical occidental, particularmente en ceremonias reales y eventos deportivos.
El renacimiento del legado operístico de Händel en Göttingen se remonta a 1919, cuando el historiador de arte y música alemán Oskar Hagen descubrió partituras olvidadas de Händel durante su convalecencia de la gripe. Inspirado por estos redescubrimientos, Hagen inició una serie de actuaciones privadas que sentaron las bases para el Festival Internacional de Händel, que comenzó oficialmente en 1920.
Como director artístico actual, Petrou pretende continuar este legado presentando tanto "Messiah" como "Deidamia" en la conclusión del festival de este año. Ambas composiciones se remontan a 1741 y representan momentos cruciales en la carrera de Handel. "Deidamia", la última ópera que Händel compuso en Inglaterra, significó el final de su fase operística, mientras que "Messiah" marcó el comienzo de su prolífica producción de oratorios. Petrou enfatizó la importancia de interpretar estas dos obras en secuencia, destacando sus conexiones temáticas y cronológicas.
La reputación de Petrou se extiende más allá de Goettingen, con elogios de sellos prestigiosos como Deutsche Grammophon, Decca y MDG. Su experiencia radica en recrear los sonidos y estilos de la música barroca como se habrían experimentado en el siglo XVIII, utilizando instrumentos de época que reflejan la artesanía de la época.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor