En la ronda 16 de la Copa, Hajduk Zagreb se enfrentó a Vardarac en Baranja, una región con una importante minoría húngara. El partido tuvo lugar en el estadio recién construido de Vardarac, que cumple con los estándares de la UEFA y alberga partidos en el cuarto nivel del fútbol croata. El presidente del club, Atila Kiš, es un fanático de Hajduk desde hace mucho tiempo, lo que agrega peso emocional al encuentro. Debido a las medidas de seguridad, la asistencia fue limitada, aunque el evento aún atrajo un interés considerable. La conversación destacó la importancia del proyecto del estadio, apoyado por las autoridades croatas y húngaras, y enfatizó la unidad comunitaria más allá de las identidades nacionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un evento deportivo y no se ocupa de temas con carga política como las políticas gubernamentales, las elecciones o las divisiones sociales.





