Los votantes de Guinea-Bissau aprobaron una nueva constitución que amplía los poderes presidenciales y reduce los escaños parlamentarios, antes de las elecciones de diciembre. Los resultados provisionales muestran una aprobación del 70%, con una participación de más del 55% de los votantes. Los cambios incluyen requisitos más estrictos para los candidatos presidenciales y circunscripciones electorales reducidas. El referéndum tiene como objetivo estabilizar el país, que ha experimentado múltiples golpes desde la independencia en 1974. Los partidos de oposición criticaron las reformas como antidemocráticas, calificándolas de continuación de un golpe. El consejo militar de transición apoya los cambios, afirmando que permitirán a los líderes electos gobernar sin interferencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el referéndum y sus implicaciones de manera neutral, citando tanto al consejo militar de transición como al PAIGC de la oposición.





