El Presidente de la República, Nikola Grmoja, pidió nuevamente la contratación de las fuerzas armadas para proteger las fronteras de Croacia, para evitar una masacre masiva de marroquíes en el enclave español de Ceuta. La radio española ya utilizaba las fuerzas armadas y colocaba barreras en el mar, y los rumos migratorios debían ser claros. El Ministro de Asuntos Exteriores, Ivana Anušić, se declaró totalmente desconectado de la política globalista de la HDZ y invitó al Presidente de la República, Zoranu Milanović, a reconocer su error en cuanto a las fuerzas armadas en las fronteras. Grmoja subrayó la importancia de la homogeneidad nacional para la seguridad nacional y expresó su preocupación por la posibilidad de ilegalidades en el futuro, especialmente en relación con la situación en Bosnia y Herzegovina.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta un fuerte argumento para la participación militar en las fronteras, critica a los funcionarios actuales como Anušić y Milanović, enfatiza la homogeneidad nacional como crucial para la seguridad y enmarca la migración como una amenaza para la identidad nacional.





