Marie Stibbe, una mujer de 79 años de Devon, Inglaterra, experimentó una espera prolongada de 92 días para el tratamiento contra el cáncer, superando significativamente el estándar de 62 días del NHS. Diagnosticada con carcinoma hepatocelular en marzo de 2026, su tratamiento comenzó en junio, momento en el que su tumor se había duplicado en tamaño de 7 cm a 15 cm, según su hija Rachael. La familia criticó al NHS por la atención inadecuada, alegando que Marie fue enviada a casa solo con paracetamol y se le dijo que "disfrutara de la vida que le quedaba", a pesar de su condición empeorando. Rachael buscó opiniones médicas alternativas y finalmente buscó tratamiento en la India. La Comisión de Calidad de Atención había notado anteriormente retrasos en el tratamiento contra el cáncer en el Royal Devon y Exeter Hospital, aunque calificó la experiencia general de pacientes ambulatorios como "buena".
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el manejo de la atención de Marie Stibbe por parte del NHS como de calidad inferior, enfatizando las fallas sistémicas y criticando la capacidad de respuesta del sistema de salud.




