La Ministra de Educación de Nueva Zelanda, Erica Stanford, apoya con cautela la propuesta del Partido ACT que permite a los maestros eliminar físicamente a los estudiantes perturbadores de las aulas, reconociendo que aborda un problema reconocido. Admite que la capacitación y orientación docente actual son inadecuadas, creando ambigüedad sobre las acciones permisibles en las aulas. Aunque está de acuerdo en que la política se está moviendo en la dirección correcta, Stanford critica su simplicidad y destaca los obstáculos burocráticos en la implementación de tales medidas. Ginny Andersen, del Partido Laborista, advierte que la política podría reducir la seguridad en el aula, mientras que el líder de la Asociación de Maestros Postprimarios, Chris Abercrombie, argumenta que la propuesta no aborda los problemas subyacentes que afectan tanto a los estudiantes como a los educadores.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo presenta diferentes perspectivas, el respaldo cauteloso de Stanford, la advertencia de Andersen sobre la seguridad y el escepticismo de Abercrombie, no favorece claramente ninguna postura ideológica en particular.




