El gobierno australiano, liderado por el tesorero Jim Chalmers, ha propuesto una solución para ayudar a las pequeñas empresas a evitar los costos adicionales asociados con el impuesto de timbre mientras se reestructura para cumplir con el nuevo impuesto de fideicomiso del 30% introducido en el presupuesto federal de mayo. Este impuesto se dirige a los fideicomisos discrecionales, que permiten una distribución flexible de ingresos entre varios beneficiarios. Surgieron preocupaciones de que la reestructuración de estos fideicomisos desencadenaría derechos de timbre a nivel estatal, creando una carga financiera para las pequeñas empresas. Para abordar esto, el proyecto de ley permite a las empresas mantener sus fideicomisos discrecionales pero restringir su uso a distribuciones fijas, evitando así el impuesto de fideicomiso. Además, la propuesta incluye exenciones para donaciones caritativas y otros casos específicos. El impuesto entrará en vigor a mediados de 2028, con varias exenciones ya en vigor.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la solución propuesta por el gobierno a un problema potencial al que se enfrentan las pequeñas empresas debido al nuevo impuesto sobre fideicomisos.




