El 2 de julio, Google de Alphabet anunció que interrumpió una gran red de proxy residencial llamada NetNut, que se estaba utilizando para facilitar actividades maliciosas en línea. La operación involucró colaboración con el FBI y la firma de ciberseguridad Lumen. Google deshabilitó cuentas y servicios vinculados a las operaciones de comando y control de malware de NetNut y compartió información técnica con las autoridades para ayudar a la aplicación. Los proxys residenciales, aunque útiles para fines legítimos como la privacidad, pueden ser explotados para el delito cibernético debido a su capacidad para enmascarar los orígenes del tráfico. NetNut, una subsidiaria de la compañía israelí Alarum Technologies, fue informada de las incautaciones de dominios por parte del FBI y declaró que cooperaría con las fuerzas del orden público con respecto al posible uso indebido de su infraestructura.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un informe factual sobre un incidente de ciberseguridad que involucra a Google, el FBI y una empresa privada, sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.





