El artículo analiza el éxito de las empresas europeas en los sectores tecnológicos globales, destacando dos ejemplos: la empresa francesa de computación cuántica Pasqal y la empresa finlandesa IQM, que lidera la producción de sistemas cuánticos. Ambas empresas tienen fuertes vínculos con la infraestructura de investigación de Europa y fueron inicialmente apoyadas por el fondo de innovación de la Unión Europea. El artículo señala un aumento en las nuevas empresas de tecnología en toda Europa, con números récord establecidos en 2025, y señala que las inversiones de capital de riesgo han crecido significativamente en la última década. Sin embargo, siguen existiendo desafíos para escalar estas innovaciones debido a la fragmentación de los mercados financieros, el limitado apetito por asumir riesgos entre los inversores institucionales y las dificultades para obtener financiación a gran escala superior a 200-300 millones de euros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre los avances y desafíos tecnológicos europeos sin favorecer abiertamente ninguna postura política; destaca tanto los éxitos como los problemas sistémicos, pero no emplea un lenguaje sesgado ni omite de forma selectiva las perspectivas.






