Un estudio publicado en Science analizó corales modernos y fósiles de las Islas Galápagos, concluyendo que el calentamiento global ha intensificado los ciclos de El Niño en los últimos 40 años, haciéndolos más extremos que las variaciones históricas. Los investigadores vincularon estas intensificaciones al aumento de las emisiones de combustibles fósiles y al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero, que interrumpen los patrones climáticos globales. El estudio encontró que los eventos de El Niño están creciendo más fuertes junto con los aumentos de temperatura global, lo que potencialmente conduce a impactos climáticos más severos. La investigadora principal Julia Cole enfatizó que estos El Niños más fuertes han causado daños económicos y ambientales significativos en el pasado, y las condiciones actuales sugieren una mayor escalada. La investigación destaca la conexión entre el cambio climático impulsado por el hombre y la creciente frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión del cambio climático como algo impulsado principalmente por la actividad humana, específicamente las emisiones de combustibles fósiles, y enfatiza la urgencia de abordar el calentamiento global.





