El artículo discute una propuesta para introducir dos días fijos de referéndum por año y un mecanismo de referéndum consultivo iniciado por los votantes. La iniciativa, liderada por representantes como Dušan Keber y Katarina Rotar, sugiere que estos cambios mejorarán la eficiencia organizativa, reducirán los costos y evitarán la manipulación política de las fechas del referéndum. Argumentan que los días de referéndum fijos harían que los ciudadanos sean conscientes de su poder de decisión directa y podrían aumentar la participación electoral. El referéndum consultivo permitiría a los votantes proponer temas para la discusión, aunque no sería vinculante. La propuesta se inspira en el sistema de cuatro días de referéndum anual de Suiza. La idea es permitir una mayor participación democrática al tiempo que se garantiza el cumplimiento legal y se protegen los derechos de las minorías.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la propuesta de una manera equilibrada, explicando tanto los beneficios potenciales como la lógica detrás de los cambios. No favorece abiertamente a ninguna de las partes, sino que proporciona información fáctica sobre las reformas propuestas.




