En Ogunquit, Maine, David y Sara LeBlanc se enfrentaron a una disputa de zonificación por galos de metal gigantes exhibidos en su césped, que la ciudad consideró publicidad no autorizada para su restaurante, The Omelette Factory. La pareja, que adoptó a una niña autista de 6 años llamada Pyper, afirmó que los gallos la ayudaron a manejar la ansiedad y las transiciones. Inicialmente se resistieron a eliminar las estatuas, pero acordaron mantener dos en su propiedad. La ciudad argumentó que los gallos constituían señales, citando un artículo de un periódico local que los describió como una "manera divertida y poco convencional de anunciar" la apertura del restaurante. La pareja disputó esta interpretación, alegando que el reportero malinterpretó la broma de un cliente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados de la disputa de zonificación sin favorecer abiertamente ni la postura reguladora de la ciudad ni las afirmaciones personales de los LeBlancs.





