Ghana ha introducido un nuevo Plan de Acción Nacional de Ética y Anticorrupción (NEACAP) de cinco años destinado a combatir la corrupción, que se considera un obstáculo importante para el crecimiento económico y la confianza pública. El presidente John Dramani Mahama enfatizó la necesidad de colaboración entre el gobierno, la sociedad civil, el sector privado y los ciudadanos para abordar el problema. El plan reemplaza una estrategia previamente criticada que no logró obtener resultados consistentes. A pesar de la reputación de Ghana como una democracia estable, la corrupción sigue siendo prevalente, y el país obtuvo un puntaje de 43 de 100 en el Índice de Percepción de Corrupción 2025, ubicándolo en el puesto 76 a nivel mundial. Los expertos destacan la debilidad de la aplicación de la ley, la interferencia política y las reformas institucionales inadecuadas como obstáculos clave para el progreso.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de los desafíos anticorrupción de Ghana y el nuevo plan, citando tanto iniciativas gubernamentales como críticas de expertos. Si bien destaca las preocupaciones sobre la corrupción y las debilidades institucionales, no favorece abiertamente ninguna ideología política o partido en particular.




