Un documental titulado 'NAZA', dirigido por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, alega que el ejército israelí se ha involucrado en víctimas civiles sistemáticas en Gaza a través de un sistema de orientación asistido por IA. La película, que ganó premios en el Festival Internacional de Cine de Venecia, ha provocado una controversia significativa en Israel, con críticos que la califican como un acto de traición. El primer ministro Benjamin Netanyahu ha amenazado con tomar medidas legales contra los cineastas y aquellos que proporcionaron testimonios, incluida la posible revocación de la ciudadanía. Los cineastas no han regresado a Israel y se han enfrentado a amenazas y protestas, con algunos partidarios pidiendo protección contra la intimidación. El Comité para la Protección de los Periodistas ha condenado la postura de Netanyahu como una peligrosa escalada.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el documental como una amenaza a la seguridad nacional y retrata a los cineastas como traidores, alineándose con las narrativas de derecha que enfatizan la lealtad al estado y al ejército.



