El artículo analiza las experiencias de dos mujeres indígenas de Chiapas, México, a quienes se les negó los derechos de herencia después de la muerte de sus padres. Antonia López, de Chamula, trabajó junto a sus hermanos en la agricultura y cuidó de su familia, pero se le dijo que no tenía derecho a la tierra familiar, que estaba reservada para los hombres. Del mismo modo, María Angelina, de la región de Altos de Chiapas, cuidó de su madre enferma y crió a sus hermanos menores, pero fue excluida de heredar propiedades cuando su padre murió. Ambas mujeres sienten que contribuyeron significativamente a sus familias, pero no fueron reconocidas como herederas debido a los roles de género tradicionales. El artículo destaca las esperanzas de que las reformas legales puedan brindar a estas mujeres la oportunidad de hacer valer su legítima herencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta historias personales de mujeres que se enfrentan a la discriminación basada en el género en las leyes de herencia sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política.






