El artículo analiza la relación deteriorada entre la princesa Diana y su ex amiga cercana, Sarah Ferguson, ahora la duquesa de York. Se hace referencia a la autobiografía de Sarah Ferguson, donde revela que Diana, antes de su muerte, expresó un deseo de hablar con ella. Los dos fueron inseparables durante la década de 1980, pero su vínculo se debilitó con el tiempo. Según el experto real Andrew Lownie, las estrictas reglas de la familia real y la preocupación de Diana por el comportamiento de Sarah que afectaba su reputación contribuyeron al enfriamiento de su relación. El artículo también señala que Sarah Ferguson enfrentó una reacción pública después de que se reveló que el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein era su amigo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la relación histórica entre Diana y Sarah Ferguson, centrándose en relatos documentados de la autobiografía de Sarah y comentarios de expertos.






