En la cumbre del G20 organizada por los Estados Unidos en Carolina del Norte, China bloqueó la publicación de un comunicado conjunto debido a desacuerdos sobre políticas comerciales y energéticas. La ausencia de una declaración unificada fue reemplazada por una declaración presidencial redactada por el secretario del Tesoro Steve Mnuchin, que esbozó los acuerdos alcanzados sin la participación de China. Según el Financial Times, China se opuso a varias secciones del borrador, incluidos los llamados a eliminar las "políticas no de mercado" que exacerban los desequilibrios comerciales globales. También se resistió a las referencias para garantizar el buen funcionamiento de las cadenas de suministro globales de energía, alimentos, fertilizantes y minerales críticos. Además, China rechazó las menciones de "minerales críticos" y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, citando preocupaciones por sus intereses en el estrecho de Taiwán y el mar de la China Meridional.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca a China como un obstáculo al consenso internacional sobre las políticas comerciales y energéticas, utilizando términos como "bloqueado", "oponido" y "resistido". Enfatiza las perspectivas estadounidenses y europeas, retratando a China como el principal antagonista en las negociaciones del G20. El tono sugiere críticas hacia China




