El desorden en un campo privado cerca de Haswell, Condado de Durham, ha atraído fuertes críticas de políticos y autoridades locales, con acusaciones de que el comportamiento caótico puso en peligro vidas y socavó la seguridad de la comunidad. El disturbio ocurrió el jueves por la noche, cuando una gran multitud se reunió en un campo de propiedad privada para lanzar globos, bengalas y fuegos artificiales, mientras que también prendió fuego a cinco vehículos. El evento tuvo lugar poco después del accidente del automóvil A66 que se cobró la vida de dos policías, PC Matthew Blades, de 37 años, y PC Tom Clough, de 38 años, junto con otros cinco.
La policía de Durham confirmó que los oficiales fueron llamados a la escena poco después de las 17:30 BST y encontraron un gran grupo de personas de fuera del área del condado de Durham. A pesar de la presencia de llamas y pirotecnia, no se informaron heridos ni se realizaron arrestos. Sin embargo, la policía declaró que permitieron que los vehículos ardieran porque el campo estaba contenido y no representaba una amenaza inmediata para la seguridad pública. El departamento de bomberos también se retiró de la escena debido a preocupaciones por la seguridad de los bomberos.
El accidente de la A66 ya ha llevado a múltiples arrestos, con 24 personas detenidas hasta el momento. A principios de esta semana, 17 personas fueron arrestadas en relación con la investigación, y siete hombres adicionales fueron detenidos, elevando el total a 24.
La policía de Cleveland también ha vinculado el accidente con el posible crimen organizado, aunque no ha descartado una conexión con un incendio en una casa separada que mató a una mujer y a su sobrina de siete años en Grangetown, cerca de Middlesbrough.
El asistente del jefe de policía Wayne Fox enfatizó que la policía continuaría persiguiendo a los involucrados en el crimen grave y organizado, afirmando que los arrestos demostraron el compromiso de la fuerza para desmantelar las redes criminales en la región.
"Los comandantes notaron que la mayor presencia policial y el uso de tecnologías como el reconocimiento facial en vivo ayudaron a reducir el nivel de violencia grave en comparación con años anteriores. El Carnaval de Notting Hill, que atrajo a un estimado de dos millones de asistentes, se enfrentó a críticas de algunos comentaristas que acusaron a ciertos medios de comunicación de exagerar los riesgos asociados con el evento. Sin embargo, las estadísticas mostraron que la tasa de arrestos por asistente fue menor que en otros festivales importantes del Reino Unido, incluidos Creamfields y Reading. Los organizadores y la policía trabajaron juntos para administrar las multitudes de manera efectiva, asegurando que la mayoría de los participantes pudieran disfrutar de las festividades sin incidentes.
En Middlesbrough, el impacto del accidente de la A66 se extendió más allá de la investigación inicial, con la comunidad llorando la pérdida de dos oficiales. Sus familias recibieron cartas de condolencia del rey, y los clubes de fútbol locales, incluido el Middlesbrough FC, planearon tributos para honrar la memoria de los oficiales. Las operaciones policiales en curso en el área tenían como objetivo abordar las preocupaciones sobre el crimen organizado y garantizar la seguridad pública, con oficiales adicionales desplegados para apoyar la investigación.
A medida que continúan las investigaciones, la atención se centra en responsabilizar a los responsables de las trágicas muertes y abordar los problemas más amplios del crimen organizado en la región.
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