El funeral del padre Antonio Mazzi tuvo lugar en la Basílica de Sant'Ambrogio de Milán, con la asistencia de amigos, colaboradores, antiguos residentes, voluntarios, ciudadanos y representantes de instituciones. El fundador de la comunidad de Éxodo, de 96 años, falleció el viernes, y su funeral incluyó dos días de vigilia en la sede de la comunidad en el Parco Lambro, donde cientos rindieron sus respetos. Durante la homilía, el padre Massimiliano Parrella enfatizó la importancia del saludo final de Mazzi ('ciao') como encarnación de su mensaje de compasión y puertas abiertas. Se distribuyó un testamento espiritual del Evangelio titulado 'Preghiera del ciao', que describe el saludo como ligero, dulce, fraternal y abrumador.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el funeral de una figura religiosa involucra elementos políticos a través de la asistencia institucional y el reconocimiento público, el artículo mantiene un tono equilibrado al presentar múltiples perspectivas y evitar un marco ideológico abierto.






